(CND) Actualidad, 08 de noviembre de 2022.- Richard Klausner es un auténtico icono en este tema. Es jefe científico de Altos Labs, una nueva empresa de investigación en este campo. Y no sale de la nada. Es ex director del Instituto Nacional del Cáncer y antiguo líder de salud global de la Fundación Gates.
Klausner aseguró en San Diego que tiene datos que sugieren que es posible que la reprogramación celular ya esté funcionando. El objetivo de Altos es conseguir entender este fenómeno y poder aplicarlo como tratamiento para revertir una amplia gama de enfermedades.
La técnica que Altos está explorando es un procedimiento descubierto en 2006 por el científico japonés Shinya Yamanaka, que ahora es asesor científico de esta empresa. Él y su equipo identificaron cuatro proteínas (conocidas como los “factores de Yamanaka”) que podían hacer que células normales se conviertan en potentes células madre, como las que se encuentran en los embriones. Este descubrimiento le valió el Premio Nobel de Medicina en 2012.
Borrar la edad, pero no la identidad
Inicialmente, el descubrimiento de Yamanaka se utilizó para reprogramar células de pacientes para producir células madre, que luego podrían usarse para tratar de fabricar tejidos trasplantables, células de la retina o neuronas. Pero otros científicos se preguntaron qué pasaría si introdujeran los “factores de Yamanaka” en animales vivos. En 2013, un equipo español hizo exactamente eso, con resultados “espantosos”, explica Regalado. Los ratones desarrollaron unos tumores denominados teratomas.
Porque el problema fue que el proceso no sólo hace que las células se vuelvan jóvenes, también borra su identidad y las convierte en células madre embrionarias, que no pertenecen a un adulto.
Izpisúa y la reprogramación parcial
En 2016, investigadores del Instituto Salk de California, liderados por el español Juan Carlos Izpisúa, plantearon una respuesta afirmativa. Diseñaron genéticamente ratones afectados por progeria, una condición que causa un envejecimiento extremadamente rápido, para que todas sus células produjeran los “factores de Yamanaka” pero sólo cuando se los alimentaba con un suplemento especial en su comida. Eso permitió a los científicos activar los factores durante un período limitado, solo unas horas.
Y vieron que, si dejas los genes activados durante demasiado tiempo, los ratones desarrollarán cáncer. Pero con tiempos más cortos (la denominada “reprogramación parcial”) no lo hacen. Además, esos ratones parecían estar más sanos, y vivieron un poco más.
Un CD rayado que se salta pistas
Científicos del Reino Unido informaron recientemente de que habían conseguido crear células de la piel de una persona de 53 años tan jóvenes como las de un universitario. Se alcanzó el «punto de rejuvenecimiento» después de 13 días de exposición a los “factores de Yamanaka”, pero no más allá.
Los investigadores comprobaron que las células se habían vuelto más jóvenes mediante el uso de un «reloj de envejecimiento». Se trata de detectar modificaciones epigenéticas en el ADN, es decir, las marcas químicas que determinan si un gen determinado está activado o desactivado.
Algunos investigadores creen que el envejecimiento puede ser causado, sobre todo, por la degradación gradual del código epigenético, algo así como un CD rayado que se salta pistas. Y una cosa que hace la reprogramación es restablecer esas marcas. Después de un pequeño tratamiento con los “factores de Yamanaka”, una célula de 90 años tendrá el perfil epigenético de una célula adolescente.
Revertir el envejecimiento de forma segura
No hay consenso todavía sobre las causas del envejecimiento, ni siquiera sobre cuándo empieza. Algunos científicos aseguran que comienza en la concepción, otros piensan que al nacer y otros, después de la pubertad. Pero cada vez hay más científicos investigando el “rejuvenecimiento”, cómo conseguir retrasar o revertir el envejecimiento. Y hacerlo de forma segura.
En marzo de este año, el Instituto Salk de California anunciaba que el equipo de Izpisúa había conseguido «revertir de manera segura y efectiva el proceso de envejecimiento en ratones”. Izpisúa, que ahora dirige un centro de investigación de Altos, llegó a afirmar que podría «retrasar el envejecimiento» en los animales.
David Sinclair, que dirige un laboratorio de investigación sobre el envejecimiento en la Universidad de Harvard, está convencido de que, en un futuro no muy lejano, las personas vivirán mucho más de lo que viven hoy. “Predigo que algún día será normal ir al médico y obtener una receta para un medicamento que te haga retroceder una década”, aseguró Sinclair en el mismo evento de San Diego, en junio, en el que participó Klausner. “No hay razón por la que no podamos vivir 200 años”.
(NIUS)


